Cuando camino por el Parque Forestal de Chile, llegando al Museo de Bellas Artes, no dejo de pensar en esta foto en la banca de la plaza.

Foto: Luis Poirot.

Me siento en esa banca y pienso en todo lo que vivió Víctor, y todo lo que Chile ha vivido. Pienso en todos esos besos que en aquella banca han concebido. Pienso en los vagabundos que duermen en ahí. En los abuelos alimentando palomas. En las risas y llantos que la banca en que Víctor posó (para el lente de Luis Poirot), deja como mudo testigo.

Así es el Víctor de las cosas, el que se esparció por todos lados convirtiéndose en la fuerza de los actores, fortaleciendo el temple de Joan Jara, la humildad de su hija Amanda Jara. La puesta en escena de Quilapayún, la sensibilidad de Inti Illimani, el misticismo del Estadio Chile (hoy Víctor Jara) y el recuerdo inolvidable del sonido de su guitarra.

La historia no podemos olvidarla. El 11 de septiembre de 1973 Víctor Jara fue junto a otros músicos a cantar en la exposición contra el fascismo y la guerra civil que se inauguraba en la Universidad Técnica del Estado, cuando les sorprendió el Golpe de Estado. En esos momentos el periodista Sergio Gutiérrez le dijo a Víctor: “compañero, parece que llegó el momento de cambiar la guitarra por el fusil”. Él contestó: “no compañero, yo no sé disparar. La guitarra siempre sirve, aunque sea para animar a los combatientes”. Rodeados por el Ejército fueron arrestados y conducidos al Estadio Chile, dónde lo torturaron; en esos momentos empezó a escribir en pequeños papeles su último poema, que terminaría en el Estadio Nacional antes de que 34 balazos acabasen con su vida:

“Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad
somos cinco mil
¿cuántos seremos en total en las ciudades
y en todo el país?”

La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.

Recordemos a Víctor así… como en sus mejores momentos.

“Lloro con cada recuerdo
a pesar de que me contengo
lloro con rabia p’a fuera
pero muy hondo p’a dentro
Palomita verte quiero”…

Víctor Jara, nace en 1932 y a casi 42 años desde su asesinato, víctima de la barbarie del exterminio pinochetista de 1973. A los que aún quedamos… nos deja un enorme legado, en nuestros corazones: INMORTAL.

 

Felipe Henríquez Ordenes


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Felipe Henríquez Ordenes
Zurdo, DDHH. Ateo BRAVO. En la búsqueda de la verdad y justicia. Autor de los Retazos de la Memoria Chilena. Twitter: @PipeHenriquezO - Correo Electrónico: fhenriquez@vcc.cl