Frederico Füllgraf, periodista y documentalista brasileño, acreditado en Chile en el Gobierno Constitucional de Salvador Allende, y colaborador del periódico Resumen, publicó a finales del año 2013 el reportaje: “Crónica de un presunto asesinato” en el número 70 de la revista Brasileiros, emitida en Sao Paulo, en la cual narra su cobertura de la exhumación de Pablo Neruda en Isla Negra.

Mientras escribía su reportaje, redescubrió imágenes de Neruda muerto en la Clínica Santa María, capturadas el día 24 de septiembre de 1973 por el fotógrafo brasileño Evandro Teixeira, enviado a Chile junto con el periodista Paulo César de Araújo, para cubrir el golpe militar de Pinochet.

Desde Chile, 40 años después, Frederico logró ubicar al fotógrafo en Brasil y lo entrevistó. Las fotos que comenzaron a circular por el mundo, incluso en la revista Proceso de México, a partir del día 26 de mayo, tienen a Frederico Füllgraf como fuente exclusiva.

Las investigaciones para determinar las causas de la muerte del poeta chileno Pablo Neruda (1904-1973), Premio Nobel de Literatura, están dando nuevos y sorprendentes resultados. Las dos últimas averiguaciones son el nombre del misterioso médico que supuestamente habría inyectado un veneno al poeta y un informe en el que el director de la Clínica Santa María, recinto hospitalario donde murió Neruda, asegura que el escritor falleció “víctima de una infección urológica [o urinaria] crónica y flebitis”.

Hay que recordar que el Partido Comunista de Chile, organización a la que pertenecía el poeta, presentó en mayo de 2011 una denuncia para investigar su muerte, pues varias personas cercanas al Premio Nobel creen que fue asesinado por agentes pertenecientes al régimen de Augusto Pinochet y que no murió por causas naturales.

A principios del mes de abril se realizó la exhumación del cadáver del poeta para llevar a cabo una investigación oficial. Los análisis previos anunciaron que, tal como se preveía, el Premio Nobel de Literatura padecía un cáncer de próstata avanzado y en estado metastásico, una de las razones que constan en el informe oficial redactado en tiempos de La Dictadura.

Ahora, Manuel Araya, el ex conductor del literato, querellante en el juicio que dirige Mario Carroza y el principal defensor de la idea de que el Premio Nobel fue asesinado poco antes de que su exilio en México, ha apuntado que el misterioso médico que le habría inoculado un veneno es Michael Townley, ex agente de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA).

Neruda no estaba tan desnutrido

Curiosamente, en la misma clínica donde falleció Pablo Neruda en 1973 murió años más tarde, en 1982, el ex presidente Eduardo Frei Montalva (1964-1970), cuyo deceso se atribuyó entonces a motivos de salud, hasta que en 2006 se probó que fue asesinado con gas mostaza y talio.

Cuando el periodista y documentalista brasileño Frederico Füllgraf, publicó el reportaje: ‘Crônica de um assassinato presumido [Crónica de un presunto asesinato]’ en la edición número 70 de la revista mensual ‘Brasileiros’, en la que explica su cobertura de la exhumación de Pablo Neruda en Isla Negra.

El reportaje fue ilustrado con unas imágenes inéditas de Neruda muerto en la Clínica Santa María, capturadas el 24 de septiembre de 1973 por el fotógrafo brasileño Evandro Teixeira, enviado a Chile junto con el periodista Paulo César de Araújo, para cubrir el golpe militar de Pinochet.

En las imágenes el poeta aparece muerto con sus habituales kilos de más, lo que, según el autor del escrito presenta “una contradicción del informe médico. El certificado de defunción decía: “caquexia” –estado degenerativo y desnutrición extrema-, pero ese diagnóstico parece ser de otra persona, no de Pablo Neruda”.

Finalmente, en el texto se alude también a una noticia publicada por el ‘Jornal do Brasil’ al día siguiente de la muerte del poeta. En el artículo, que lleva por título ‘Neruda morre em Santiago’ aparece un Boletín Médico que le dio el presunto “director” de Clínica Santa María al fotógrafo Evandro Teixeira, en el que se afirma que Neruda falleció como “víctima de infección urológica [o urinaria] crónica y flebitis, conforme diagnosticó en la tarde [del día 23] el médico Sergio Drapper” (24/09/1973).


Con información de El Mundo


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