Los parlamentarios Gustavo Hasbún y Enrique Van Rysselberghe criticaron la decisión del Ejecutivo y aseguraron que es producto de lo ocurrido en el Tedeum, tras atacar a la Presidenta por su agenda valórica.


Los diputados UDI Gustavo Hasbún y Enrique van Rysselberghe aseguraron que la demora en la entrega de los recursos para reparar la Catedral Evangélica por parte del Gobierno, “tiene un solo denominador que es la venganza”.

Para Hasbún “que Bachelet frene recursos para reparar la Catedral Evangélica solo puede tener su origen en una venganza que atenta contra la libertad de culto”.

“Si ella se molestó porque el mundo evangélico le dijo en su cara que según sus convicciones no estaba de acuerdo con sus políticas públicas como el aborto y el matrimonio igualitario, ello no es motivo suficiente para descargar su ira y castigar de manera tan burda y poco democrática al mundo evangélico”, dijo.

Por su parte, Van Rysselberghe añadió que “la Presidenta Bachelet con esta decisión demuestra de manera muy poco elegante que todo aquel que piense distinto es castigado por el Gobierno; en cambio todas aquellas ONGs que apoyan estas iniciativas, se les retribuye con fuertes sumas de dinero para realizar propaganda en favor de sus intereses”.

“Se habla del legado del Gobierno; pero habría que agregar a la venganza por pensar distinto, como un método muy poco democrático para imponer este tipo de pensamiento”, añadió.

Según informó este lunes “La Tercera”, el 9 de octubre del año pasado “se firmó un ‘protocolo de acuerdo’ entre los ministerios de Obras Públicas, Desarrollo Social, el gobierno regional metropolitano y la Catedral Evangélica por un total de $5.969 millones para mejorar los “estándares de seguridad y confortabilidad” del templo.

No obstante, a un año de alcanzado este acuerdo, la entrega de los fondos y el inicio de los trabajos aún se encuentran paralizados.


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