Hoy al escribir esta columna, dejaré la ironía y memes de lado… no es el momento…


Al leer la entrevista de Loreto Iturriaga en el The Clinic, como ráfagas, reaparecen mil imágenes por mi mente. Las caras de hijos de detenidos desaparecidos, el dolor y sentimientos entre pena, la rabia y por qué no decirlo, el odio que me aflora.

¿Cómo la señora Iturriaga puede expresarse con tanta liviandad sobre los detenidos desaparecidos? Cito textual: “Sé que hubo personas que fueron tiradas al mar y que la gente no ha encontrado a sus familiares. Y eso lo encuentro terrible. Qué pena, una lata, y un error lamentable. Fueron excesos”.

Al leer esta sola frase, no puedo contener mis lágrimas. ¡Qué impotencia! ¿Cómo se puede expresar así ante el dolor ajeno? Eran personas, mujeres, hombres, ancianos y niños, no eran una “cosa” para que a casi 44 años se exprese así de seres humanos que fueron cobardemente asesinados, precisamente por esbirros como el padre de Loreto.

Yo me pregunto ¿La maldad se hereda? ¿Cómo ella que dice ser católica y habla todo el tiempo de Dios, se puede referir en forma tan despectiva de un tema que afecta a miles de chilenos que aún buscan la justicia?

Ella, al hablar de la familia militar, lo único que hace es abrir más las heridas del pasado. Además de negar los crímenes que cometió su padre dice que no puede perdonar a quien mataron a las escoltas del Dictador Pinochet. “Sé que es difícil, pero tenemos que lograrlo, porque nadie quiere que sus familias vivan con odio”. Dijo en su entrevista.

Entonces, ¿Por qué nosotros tenemos que perdonar a los que nos torturaron, a los que mataron y hicieron desaparecer a nuestros familiares? ¿Cómo puede decir tantas atrocidades juntas? ¿Ella no puede perdonar, pero un pequeño puñado de hijas de militares exigen que los familiares de víctimas perdonemos? ¿Qué se han creído? ¿Perdonar qué cosa?; Si es que los violadores de Derechos Humanos lo menos que han hecho es pedir perdón…

La agrupación “Hijas y nietos de prisioneros del pasado”, como se definen a los genocidas de lesa humanidad presos en Punta Peuco, publicaron un video que busca el perdón de sus familiares y, yo les vuelvo a preguntar ¿Cómo quieren que perdonemos después de leer estas declaraciones?

Yo también pertenecí a esa familia militar, donde sí recuerdo ver gente detenida en el casino de Regimiento Maipo. Pero no puedo olvidar que hubo asesinatos, y no “excesos”. No me voy a hacer la loca como Loreto, que mintió y sigue mintiendo al decir que nunca vio nada. Yo no puedo tapar el sol con un dedo.

Loreto Iturriaga se refiere a mi padre como un “traidor pro marxista”, y yo le vuelvo a contestar: Prefiero ser la hija de un militar traidor a la hija de un genocida.

Loreto Iturriaga, la historia ya está escrita y, aunque pasen siglos de siglos, nunca podrás borrarla, y siempre… siempre serás la hija de uno de los genocidas más cobardes (sino el más grande) de latinoamérica.


Cecilia Heyder Contador

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Cecilia Heyder
Activista DD.HH - Primera usuaria de Cannabis reconocida por el Estado Chileno. Por una Salud igualitaria y de calidad Cannabis. medicinal Recreacional y Espiritual. Autocultivo - La dignidad. Los Derechos Se Defienden, No se Venden !Que el pueblo Mandé! Contáctame en mi twitter: @ceciliaheyder o a mi correo: ceciliaheyder@vcc.cl