La hija del cantante Gervasio, remeció a todos con un contundente mensaje dedicada a los inmigrantes en Chile. Como una forma de manifestar su apoyo por lo ocurrido durante las últimas semanas con los extranjeros en el país.


Bajo un texto que escribió desde su cuenta de Instagram, la cantante y modelo Millaray Viera hizo eco de la discriminación que se ha mostrado durante las últimas semanas en nuestro país, donde los extranjeros que llegan a Chile en búsqueda de mejores oportunidades han sido duramente discriminados.

“Hola, soy Milla y soy hija de un inmigrante, sí, de un INMIGRANTE y no de uno de esos con doctorados elegantes, de uno pobre como no puedes llegar a imaginar, uno que no terminó el colegio siquiera, uno que llegó aquí buscando hacer lo que amaba, pero también derrotar la pobreza en la que vivía”. Así Millaray Viera empezó la carta que le dedicó a los inmigrantes que se encuentran en Chile.

Lee acá la carta completa. 

“Hola, soy Milla y soy hija de un inmigrante, sí, de un INMIGRANTE y no de uno de esos con doctorados elegantes, de uno pobre como no puedes llegar a imaginar, uno que no terminó el colegio siquiera, uno que llegó aquí buscando hacer lo que amaba, pero también derrotar la pobreza en la que vivía. Claro, él nació blanco, carismático, las mujeres lo encontraban guapo y gustaban de su acento, nadie imaginaba del infierno que escapaba, hasta que ya siendo una celebridad pudo contarlo. Por años fue un extranjero (si, se le catalogaba como extranjero y no como inmigrante), nadie jamás lo culpó de quitarle trabajo al esforzado músico chileno, más bien le pedían autógrafos, lo abrazaban y aplaudían. Hasta hoy lo tocan en espacios de música chilena, hasta el día de hoy me paran en la calle para tocar un pedazo de él… Verdaderamente no entiendo qué nos pasó en el camino, hace algún tiempo, cuando volví de vivir en el extranjero por 6 años, me pareció tan lindo que Chile se estuviera haciendo “cosmopolita” o “diverso” o eso pensaba yo. Junto con todos estos bellos colores y nuevos sabores, llegó la insensatez, el nacionalismo absurdo, la ignorancia, la intolerancia, el odio, el racismo y la xenofobia… Y me avergüenzo compatriotas, me avergüenzo como hija de inmigrante, como la inmigrante que he sido, me avergüenzo y quisiera esconder la cara al ver a un amigo haitiano o colombiano, pero prefiero pedir perdón, prefiero abrazar, acoger y hacer un llamado, desde esta pequeña plataforma, a todos los avergonzados, a unirnos por ellos, es hora de actuar! 

Aquellos que las encuestas indican como nuestros próximos gobernantes, están propiciando este clima de odio y avivando la cueca de los ignorantes, mismos que están haciendo aún más difícil la vida de quienes llegaron aquí buscando una salida, dejando a sus familias atrás. No se deje engañar, infórmese, deje el prejuicio, no caiga en la trampa del fascismo populista. 
Defendamos a nuestros hermanos inmigrantes del odio, este país lo hacemos entre todos, hagámosles saber cuán valiosos son, cuánta importancia tienen, cuán bienvenidos serán siempre…”.

Hola, soy Milla y soy hija de un inmigrante, sí, de un INMIGRANTE y no de uno de esos con doctorados elegantes, de uno pobre como no puedes llegar a imaginar, uno que no terminó el colegio siquiera, uno que llegó aquí buscando hacer lo que amaba, pero también derrotar la pobreza en la que vivía. Claro, él nació blanco, carismático, las mujeres lo encontraban guapo y gustaban de su acento, nadie imaginaba del infierno que escapaba, hasta que ya siendo una celebridad pudo contarlo. Por años fue un extranjero (si, se le catalogaba como extranjero y no como inmigrante), nadie jamás lo culpó de quitarle trabajo al esforzado músico chileno, más bien le pedían autógrafos, lo abrazaban y aplaudían. Hasta hoy lo tocan en espacios de música chilena, hasta el día de hoy me paran en la calle para tocar un pedazo de él… Verdaderamente no entiendo qué nos pasó en el camino, hace algún tiempo, cuando volví de vivir en el extranjero por 6 años, me pareció tan lindo que Chile se estuviera haciendo “cosmopolita” o “diverso” o eso pensaba yo. Junto con todos estos bellos colores y nuevos sabores, llegó la insensatez, el nacionalismo absurdo, la ignorancia, la intolerancia, el odio, el racismo y la xenofobia… Y me avergüenzo compatriotas, me avergüenzo como hija de inmigrante, como la inmigrante que he sido, me avergüenzo y quisiera esconder la cara al ver a un amigo haitiano o colombiano, pero prefiero pedir perdón, prefiero abrazar, acoger y hacer un llamado, desde esta pequeña plataforma, a todos los avergonzados, a unirnos por ellos, es hora de actuar! Aquellos que las encuestas indican como nuestros próximos gobernantes, están propiciando este clima de odio y avivando la cueca de los ignorantes, mismos que están haciendo aún más difícil la vida de quienes llegaron aquí buscando una salida, dejando a sus familias atrás. No se deje engañar, infórmese, deje el prejuicio, no caiga en la trampa del fascismo populista. Defendamos a nuestros hermanos inmigrantes del odio, este país lo hacemos entre todos, hagámosles saber cuán valiosos son, cuánta importancia tienen, cuán bienvenidos serán siempre…

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Maura Iorio

Marxista feminista, activista por Aborto 3 causales. Historiadora del arte. Escribidora. Contacto: mauraiorio@vcc.cl – Twitter: @colomba_roja

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