Un quiebre, una división, o como prefiera llamarlo, es lo que sufrió la familia del actual alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, producto de una denuncia ante el Servicio de Impuestos Internos (SII) que interpuso en su contra su yerno Isaac Givovich, quien lo acusa de darle órdenes para facturar a empresas que no estuvieran ligadas a la campaña senatorial de 2009 del exministro de Piñera.


Según el reportaje de radio Bíobío, entre los elementos que componen esta sabrosa trama aparecen una reunión familiar en un Starbucks, correos electrónicos, mensajes por WhatsApp, y varias declaraciones ante el SII y el Ministerio Público respecto a orígenes de ciertas platas.

El pasado 28 de junio Lavín Infante llegó hasta el Starbucks de Isidora Goyenechea para sostener una reunión a la que había sido citado por sus dos hijas y su yerno Isaac Givovich.

Givovich y su esposa Asunción Lavín le mostraron un montón de documentos tributarios, entre los que destacó una liquidación de impuestos de noviembre de 2015 por 189 millones de pesos contra la empresa de propiedad de ambos, Ges Consultores.

A renglón seguido le dijeron a Lavín Infante que el órgano fiscalizador los había fiscalizado y les estaba cobrando los impuestos de esta cifra que, afirman, tienen que ver con servicios prestados para la campaña senatorial por la V Región Costa que el edil llevó adelante.

En esa línea ambos le pidieron al ex secretario de Estado que respondiera por estos cobros, o al menos una parte de ellos.

“No tengo nada que ver con esto. Ustedes no trabajaron en mi campaña; sino para otras”, habría afirmado el alcalde de Las Condes, de acuerdo al reportaje que apunta a que Ges Consultores las hizo de intermediario entre su campaña y proveedores.

Por esta labor GES Consultores debía facturar estos montos que habrían sobrepasado el límite legal de 600 palos del gasto electoral del edil. En este sentido, la empresa no facturó de vuelta ni realizó declaraciones ante el SII. La publicación señala que el quiebre de la familia se agudizó debido a que una parte de ésta no cree que estos gastos tengan que ver con la campaña de 2009.

Asunción Lavín le recordó a su padre que los dineros para proveedores pasaron por su cuenta bancaria y que las órdenes de su progenitor habían sido no declarar ante el SII. A su vez fue clara en señalar que su hermana María Estela era testigo de todo esto. En este punto Lavín padre habría terminado con la reunión indicando que mejor se entendieran con su abogado Cristóbal Bonacic.

Según publica radio Bíobío, Bonacic se juntó en algunas oportunidades con las hijas de Lavín; y el abogado James Mery y el contador Juan Alberto Givovich que trabajan para Asunción e Isaac. En dichas reuniones se habría hablado en primer lugar la opción de no pagar los famosos impuestos, también se puso sobre la mesa la duda sobre las dos facturas por 300 millones de pesos que fueron emitidas por Ges Consultores a Wiesner S.A, la sociedad que vendió los cuestionados predios en Machalí en el caso Caval.

Tras la negativa de Lavín padre para hacerse cargo y responder ante este problema, Asunción e Isaac amenazaron con interponer una denuncia o querella para zanjar el lío. Este punto de no retorno incrementó la división familiar.

La radio Bíobío aseguró que Bonacic negó que hubiera sostenido reuniones o que hubiera revisado la liquidación, sin embargo, la publicación del medio antes citado contiene una serie de conversaciones de WhatSapp entre el abogado y Asunción en las que coordinan una serie de citas.

El reportaje pone sobre la mesa también el siguiente dato que se cruza en este asunto: Tras asumir en septiembre pasado el control del caso Caval, el fiscal Emiliano Arias decidió formalizar al dueño de Ges Consultores, Isaac Givovich por facilitación de facturas falsas a Juan Díaz, que habrían apuntado a sacar dinero de Wiesner. Dicha factura estaría metida en los papeles y liquidaciones que Lavín padre no habría querido revisar en la reunión antes mencionada.

Fue así como la formalización del cuñado de Lavín se daba justo en momentos de la disputa familiar. Por esta razón es que en medio de Fiestas Patrias Givovich realiza la denuncia ante el SII a través de Internet, acusando a su suegro de ordenarle “ocultar” información sobre su campaña de 2009, ya que, de no hacerlo se le ligaría a “otro caso de connotación pública” por el cual se le “imputarían multas” (Caso Caval).

En la acción judicial se lee que “he recibido instrucciones precisas del señor Lavín Infante de ocultar constantemente esta situación…Se me avisa que si hago esta denuncia se me vincularía a otro caso de conmoción pública y se me imputarían multas por parte de este servicio (SII) a causa de ese caso (Caval)”.

En la denuncia también aparecen los nombres de Cristina Bitar y Lorena Espinosa, quienes entregaban dinero para pagar a proveedores. Cathy Barriga y Joaquín Lavín León son mencionados como personal pagado de la frustrada campaña.

Pese a que en la fiscalía habrían descartado que este asunto esté ligado a su formalización por el caso Caval, una parte de la familia acusa que la denuncia de Givovich busca tapar los efectos de dicha formalización.

Como dato a rescatar, la secretaria personal de Lavín padre, Lorena Espinosa, declaró como imputada en 2015 ante el Ministerio Público que “en algún momento (de ese año), don Ernesto Silva Bafalluy, que puede ser en agosto, en mi oficina de la universidad, se acercó don Ernesto y me entrega un cheque a mi nombre y cruzado por $2.300.000. Lorena, me dijo, haga efectivo este cheque y manténgalo como caja chica para cosas que necesita Joaquín” (sic).

Aquí radio Bíobío hace el alcance de que la cuñada del ex subsecretario de Minería, Pablo Wagner, emitió una boleta en 2009 por 7 millones y medio a SQM. La glosa del documento habla de asesorías financieras prestadas a la minera no metálica. Tras descubrir que aquello era falso, el SII se querelló, pues la boleta apuntaba al inicio del caso SQM y el financiamiento a la fallida campaña de Lavín.

“Hice los tres cheques a nombre de Cristina Bitar, Ernesto Silva Bafalluy y Lorena Espinosa”, aseguró en ese entonces De la Cerda.

En esa línea Bitar, que las hizo de directora operacional y comunicacional de la senatorial de Lavín afirmó que “esos fondos tienen que haber sido para reembolsar gastos que yo había realizado para la campaña. Ignoro absolutamente los temas de financiamiento de la campaña de Joaquín Lavín. Esos temas los veía Ernesto Silva Bafalluy”.

La firma de Bitar y su padre Lorenzo Bitar, Asesoría e Inversiones Lima recibió $185 de la empresa del ex yerno de Pinochet, a lo que Cristina señaló que tenía un contrato con el ex gerente general de SQM, Patricio Contesse “por un año completo, desde octubre de 2009 a octubre de 2010”. Sin embargo, en la lista de rectificaciones de SQM apareció nada más ni nada menos que Lima.

En la investigación de Bíobío también se recoge que el 20 de octubre de 2009 Bitar le envía a Espinosa el siguiente correo que fue reenviado a Givovich: “No vamos a tener efectivo por lo cual tenemos que ver alguna facturación razonable a Lavín o la UDI de empresas no relacionadas (GES)…Tal vez el mismo circo le puede facturar a Lavín, tu a la UDI o Marcelo Forni proveedores directo a la UDI” (sic).

La instrucción directa habría sido no seguir facturando a la campaña de Lavín, pues el gasto estaba al límite, y buscar empresas externas para tapar estos costos.

Givovich mencionó que no hizo nada de eso y que “en mi calidad de representante legal (de GES Consultores) me tocó convenir con diferentes proveedores formas de pago y compra de materiales, a la vez de manera sistemática debía rendir cuenta y pagar a estos proveedores…Los dineros recibidos fueron entregados por Cristina Bitar y Lorena Espinosa, los cuales fueron entregados en efectivo y mediante transferencias a mi cónyuge Asunción Lavín León y a mi persona”.

Vale decir que el día en que se habló públicamente de las posibles boletas a Bitar y Espinosa. el propio Lavín padre manifestó en Radio Agricultura que “con franqueza total, no tenía idea, desconozco esta situación”.

Agregó que “quiero ser muy claro y estoy seguro que las personas que trabajaron en mi campaña, la campaña de hace cinco años atrás, en 2009, lo que hayan hecho bien o mal lo hicieron por mí, por ayudarme, y por eso me siento igual moralmente responsable y espero que esto se aclare lo antes posible”.

En tanto, en su denuncia Givovich indicó que “recibí instrucción a sabiendas del señor Lavín Infante de que no facturara a su persona, y a la vez se me indica que facture a un partido político UDI o a empresas relacionadas, lo cual no acepté debido a que era un delito”.


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