Aunque la postura contra el aborto fue fijada hace más de 40 años por el “autor intelectual” de la Constitución de 1980 y fundador de la UDI Jaime Guzmán, en el Chile del 2017, sigue pesando más que nunca.


En la Comisión Ortúzar –encargada de sentar los cimentos de lo que sería la Constitución de 1980– el ex senador gremialista expuso los pilares que sostienen la postura contraria a la despenalización del aborto.

Guzmán creía que el aborto era un crimen que se debía penalizar y mantener como un acto ilícito. “La madre debe tener el hijo aunque éste salga anormal, aunque no lo haya deseado, aunque sea producto de una violación o aunque de tenerlo, derive su muerte. Una persona no puede practicar jamás legítimamente un aborto, porque es un homicidio y todas las consecuencias negativas o dolorosas constituye, precisamente, lo que Dios ha impuesto al ser humano”.

Para el fundador de la UDI la consagración del derecho a la vida es el primero de todos los derechos por lo que “el derecho a la vida evidentemente excluye y hace ilícito el aborto”, según consta en las actas de la Comisión Ortúzar.

Además, Guzmán creía que todos los derechos eran susceptibles de limitación y debían ser reglamentados, por lo que “en el caso del aborto se trata de un homicidio y por trágica que sea la situación en que se vea envuelta la madre, es indiscutible que ella está obligada siempre a tener el hijo, en toda circunstancia, como parte, según lo expresaba el señor Silva Bascuñán (miembro de la comisión), de la cruz que Dios puede colocar al ser humano”.


*Fuente: El Mostrador


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