Emma de Ramón y Gigliola Di Giammarino esperaban felices a su primer hijo producto de una inseminación.


“Nunca tuve la idea de una guagua en el vientre; de vivir esa experiencia, pero amo tanto a Gigi, que su deseo de ser mamá era importante para mí. Y empecé a hacerme la idea de compartir lo que tenemos con alguien y concluí que era bueno intentar tener un hijo. Ella estaba en el límite del reloj biológico y teníamos, además, las condiciones económicas para solventar un tratamiento”, dijo De Ramón en Revista Caras.

Pese a la intención de amabas, sabían que tendrían problemas en el Registro Civil.  “Las libretas del acuerdo civil, vienen con una serie de hojas para poner el nombre de los hijos. Y por supuesto queremos que el del nuestro aparezca allí y goce de sus derechos al igual que el resto de los niños; porque si algo le pasa a Gigi, queda totalmente desprotegido. Attilio, no tendrá papá, pero sí una familia que lo ama y espera. Sin embargo, no tendrá vínculo legal con la mitad de ella; ni conmigo, ni con mis hermanos y sobrinos. Yo no seré nada de él, ¡cuando soy su co-madre, la otra persona a su cargo! Debo pelear por eso, por exigir su inscripción legal. Estoy segura y esperanzada de que me lo permitirán; que donde dice padre, escribirán Emma de Ramón”, señalaba.

Y finalmente Attilio nació el 28 de septiembre y ambas madres llegaron hasta el registro civil de Providencia para inscribir a su hijo. Sin embargo, como lo suponían, el pequeño no pudo ser inscrito como hijo de ambas, ya que en nuestro país no se reconoce la filiación de la madre no gestante.

Aunque Emma y Gigliola contrajeron una unión civil en diciembre de 2015, no gozan de los derechos de una familia heterosexual, donde el padre si puede reconocer a su hijo si fue producto de una técnica de reproducción asistida.

“Pese a que Attilio ahora lleva el apellido de Ramón, yo sigo sin ser nada de él. Soy su madre, pero legalmente el Estado de Chile no le reconoce ese derecho de tener dos mamás, como le ocurre a cientos de niños de parejas del mismo sexo, quedando desprotegido”, señaló de Ramón en el trámite.

La oficial, que coincidentemente fue la que celebró su unión civil, hizo la rectificación de la partida de nacimiento de Attilio, una solicitud que se hace al Registro Civil para que inscriba a Emma como la otra madre y que es el primer paso legal para que se le reconozcan sus plenos derechos.

“Hoy hemos visto la evidente discriminación del Estado chileno a los hijos de parejas del mismo sexo. Attilio ha nacido en una familia reconocida por el Estado a través de la unión civil, sin embargo, no se reconoce a una de sus madres solo por ser una pareja de mujeres. Esto es una evidente desigualdad de este niño respecto de los hijos de parejas de distinto sexo”, dijo Juan Enrique Pi, presidente ejecutivo de Iguales.

De no lograr su cometido, ambas madres han anunciado que seguirán los conductos administrativos y legales y no descartan llevar su caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos por violación del derecho a la igualdad y la no discriminación.


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Maximiliano Retamal

Autor … Civil Industrial, en búsqueda de la verdad y justicia. Azul Editor en @VozCiudadanaCL. Twitter: @MaxiRetamalS. Corrreo: maximilianoretamal@vcc.cl.

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