Por: Entrevista de Genaro Prieto y Jorge Calvo


El Conjunto Cuncumen pertenece a la mitología de la Historia del folclor nacional y cualquier intento serio de documentar la Historia de la música popular en Chile en el último siglo debe necesariamente considerar el nombre legendario de Cuncumen (del mapudungun: Murmullo del agua).

Nace en el año 1955 en la Universidad de Chile bajo el amparo de la maestra Margot Loyola como resultado de una Escuela de Verano y han desfilado por este conjunto artistas nacionales tan destacados como Gabriela Pizarro, Silvia Urbina, Clemente Izurieta, Rolando Alarcón y Víctor Jara.

Mariela Ferreira: (Santiago) Integra el conjunto Cuncumén desde 1960 y Mariela se transformó en su directora a contar del recambio de integrantes de 1962, luego del disco El folclore de Chile vol. IX – Geografía musical de Chile (1962), y se ha mantenido a la cabeza del grupo, vigente hasta hoy con cincuenta años de carrera cumplidos. Durante el exilio a causa de la dictadura, vivió en Suecia y grabó como solista dos LPs marcados por el espíritu de resistencia política. Regresó a Chile en 1992, y desde entonces se ha mantenido en la dirección de Cuncumén.

Cactus: ¿Cuándo ingresas al Cuncumen y cómo recuerdas aquella época?

Cuncumen: Víctor Jara – Rolando Alarcón entre otros

Mariela Ferreira: Nací en un hogar lleno de música, mi madre tocaba el piano maravillosamente y desde muy temprano fui enviada al Conservatorio Nacional de Música a estudiar piano. Por otro lado estando en el Instituto de Educación Física de la Universidad de Chile tuve de profesor de música a Mario Baeza, quien formo un coro, y se le ocurrió la excelente idea de que este coro tuviera un conjunto folklórico. Para ello nos trajo de profesores a la Maestra Margot Loyola, a Gabriela Pizarro y a algunos integrantes del Conjunto Cuncumen.

Aquí nace mi amor incondicional por la cultura tradicional. Recuerdo la década del sesenta como una época maravillosa que estoy feliz de haber vivido. Hubo como una explosión en lo cultural. Recuerdo las verdaderas fiestas de la cultura (sin farándula) en el Parque Forestal con la Orquesta Sinfónica, el Ballet Nacional, el Teatro de la Chile, el Coro de la Universidad de Chile, la Violeta con sus arpilleras, el Cuncumen, junto a exposiciones de pintores y artesanos etc. Las radios con auditorio también tenían programas, sobre todo los domingos. Todavía conservo grabaciones del Cuncumen en dichos programas.

Santiago era una ciudad tranquila y sin contaminación había trolley y todavía carros. El Instituto de Educación Física estaba en calle Morandé # 750 y el Conjunto Cuncumen ensayaba en la Casa de la Luna, en calle Villavicencio. A veces terminábamos después de las diez de la noche y yo no sentía miedo de regresar a casa a esa hora con mi guitarra al hombro.

Una anécdota: para la campaña de Salvador Allende el 64, cantábamos arriba de un camión las cuatro Cuncumenas con el nombre que nos puso el organizador Alberto Ehrenfeldt “Las Caucamanas” (había un Cuncumen que no estuvo de acuerdo en participar como Cuncumen y como éramos muy democráticos esa fue la solución).

La década del sesenta hasta el 73 estuvo llena de música, teatro, danza y poesía. Cada día nacían nuevos grupos. Entre el 70 y el 73 los conjuntos folclóricos tuvimos acceso a la televisión. También mucho más apoyo de las universidades, tanto de la U. de Chile como de la UTE.

El año 1971 el Cuncumen viaja a Quito, junto a Patricio Manns, Huamari y Los Amerindios como Embajada Cultural del Gobierno de Allende.

Cactus: Pero sabemos que antes hubo otros viajes a Europa.

Mariela Ferreira: Llevaba menos de un año en el Conjunto Cuncumen cuando junto a la Maestra Margot Loyola partimos a una larga gira, para los entonces países socialistas. Fueron como cinco meses, llenos de actuaciones, varias veces dos en el día. Conocimos ciudades y gentes, asistimos a funciones de ballet, conciertos, y realizamos largas caminatas.

Visitas a escuelas y fábricas. Era todo tan nuevo e interesante para nosotros. Todos quedamos maravillados de lo que logramos ver y sentir. Todo lo que sabía de Chile el hombre común era el terremoto del 60 y el Mundial de Fútbol que sería el 62 en Chile.

Cada país con un nuevo encanto. El haber estado diez años en el Colegio Alemán me sirvió mucho pues sobretodo la gente mayor hablaba el alemán. Víctor me puso Romy (por el nombre de la actriz de ese tiempo Romy Schneider) pues decía que yo cambiaba de tono de voz y de actitud cuando hablaba alemán. Es impresionante como puedes contactarte con la gente solo con sonrisas y gestos. Recuerdo el público polaco tan educado y culto. Margot pudo incluir cantos mapuches y el público la aplaudía mucho y le hicieron muchas preguntas.

Disfrutamos del Mar Negro y de la tibieza de sus aguas. Aprendimos a ponernos el traje de baño en plena playa. Nadie lucia curvas o trajes de baño, muchas señoras se bañaban en ropa interior. Lo importante era tomar el sol y nadar. Por supuesto yo regrese a Chile mucho más a la izquierda que antes, incluso estuve un tiempo estudiando ruso.

Cactus: Cuéntanos del último disco que grabaron con Víctor Jara.

Mariela Ferreira: Ese disco lo grabamos al regresar del largo viaje a Europa. Lo nuevo de este disco es que tiene norte, centro y sur (antes el Cuncumen solo se dedicaba al canto centrino) y temas de autor, fundamentalmente de Rolando Alarcón y Víctor Jara. Fue un hermoso trabajo bajo la dirección de Rolando y Víctor. Además teníamos el viaje tan presente que a cada instante surgían recuerdos, bromas, nostalgia.

Aquí graba Víctor como solista “Palomita verte quiero”. Él había compuesto esta canción para Joan y él la canto por primera vez en un programa que hicimos para radio Moscú durante la gira. Es muy emocionante recordar y además escuchar hoy día, de mi antigua grabadora, parte de estos ensayos y sobre todo la voz de Víctor…

Cuncumen con Salvador Allende, 1971

Cactus: ¿Cómo recuerdas aquellos días del Golpe, Cambio mucho tu vida este hecho?

Recordar el golpe militar es algo súper difícil para mí, creo tener una tranca horrible. Solo sé que fue como que te destruyen todo; tus sueños, tus proyectos, tu futuro.

Recuerdo que me encontraba junto a María Elena, mi ayudante en la Universidad, que se había quedado en mi casa, corrigiendo pruebas. Al desayuno prendo la radio y ya estábamos en pleno golpe fascista. Ella partió a buscar a José Ignacio mi hijo más pequeño que iba al parvulario; lo dejamos en compañía de mi otra hija y nosotras partimos al trote al Pedagógico. Luego del bombardeo de la Moneda hubo una reunión y nos pidieron que nos fuéramos a nuestras casas; ya estábamos rodeados de milicos por todos lados. No sentí miedo, sino una ira tremenda, incluso en los días siguientes fui con una cuñada y pusimos unos claveles blancos en las rejas quemadas de la Moneda. El dolor y el susto vinieron con la muerte de Víctor, la detención de mi cuñado (desaparecido hasta hoy), y el horrible allanamiento de mi casa a las dos de la mañana a fines de septiembre. La casa de mi infancia, en la esquina de Bilbao con Suecia, nos despertamos en medio de la noche con la casa llena de pacos y rodeada por tanquetas.

Habían saltado los muros y registraban todo. Recuerdo a mi padre sentado en el living diciéndole a los pacos: “Cómo me hacen esto en mi casa, yo soy médico y fui parlamentario (él era del Partido Radical y diputado por Bio Bio, Cautín y Malleco). A los pocos días otro dolor terrible; tener que partir al exilio, con mis dos hijos a las 5 de la mañana en un vehículo de la Embajada Sueca rumbo al Aeropuerto. No se me olvida esa despedida de mi padre, Ester la Nana de mis hijos y la Mami Tea (cocinera de mi casa de toda la vida). Ese desarraigo lo llevo conmigo hasta el día de hoy.

Cactus: ¿Cómo fueron los primeros días en Suecia?

Mariela Ferreira: Mis primeros días en Suecia fueron tristes, tremendamente dolorosos por lo dejado atrás. Es un sentimiento tan extraño, que todos hablen un idioma del cual no entiendes nada, nada. Todo es nuevo, todo es ajeno; ni siquiera tu cama. Yo soy muy afectiva, apegada a la familia. Tenía, y sigo teniendo un sentido de pertenencia muy fuerte; mi País, mi Santiago, mi Providencia, mi casa de Bilbao, mi piano, todo lo atesorado por años: libros, discos, artesanías, y de un día para otro solo tienes una maleta con lo indispensable. El exilio es “doloroso”, recalca, muy doloroso porque además durante 11 años estuve con la famosa letra “L”, en el pasaporte, lo que me impedía venir a Chile, a ver a mi padre. Lo bueno fue reencontrarme con mi marido que ya se encontraba en Suecia con una beca estudiando para médico Veterinario en la Escuela Real de Medicina desde marzo de año 1973.

Olof Palme, Primer Ministro de Suecia, Harald Edelstam embajador en Chile, Tencha Bussi viuda de Allende y Conjunto Cuncumen, exilio 1974

Y puedo decir que yo tuve suerte en cuanto a trabajo. Bueno, a través de mi canto allá conocí a Harald Edelstam, quien había sido el embajador de Suecia en Chile en los días del Golpe Militar.

Mi primer trabajo en Suecia fue con el Marionetteater, de Michael Meschke, de Estocolmo y nada más llegando me incorpore a trabajar en la obra: “Fulgor y muerte de Joaquín Murieta” de Pablo Neruda. Fue una experiencia maravillosa para mí, lo que le hizo muy bien a mi “alma”.

Al estreno concurrió el Primer Ministro Sueco Olof Palme con Harald Edelstam y quien fuera el último embajador chileno del gobierno de Salvador Allende, el escritor Luis Enrique Delano.

Tuve la suerte de cantar y de viajar a provincia con Harald Edelstam, cuando él relataba lo que paso y estaba ocurriendo en Chile. Conversamos mucho, él hablaba perfecto castellano. Era un hermoso caballero, muy alto, gentil y encantador.

Cactus: ¿Qué nos puedes contar de tus planes para hoy?

Mariela Ferreira: Llevo 20 años de Directora del Conjunto Cuncumen, y a pesar de que no hemos tenido el apoyo deseado estoy contenta de lo logrado. Quiero resaltar que uno de los apoyos importantes ha sido el de Marcel Young, encargado de la DICOEX (Dirección de Comunidades de Chilenos en el Exterior).

El Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda junto con Mariela Ferreira

Desde mi regreso del exilio hemos grabado 7 CD con el sello Alerce. En los planes actuales: lo primero terminar el CD: “Desde las Raíces con Víctor Jara” (disco hecho gracias al proyecto “Germen”, de la USACH). Queremos mostrar el material que es menos conocido de Víctor; recopilaciones hechas por él y sus primeras composiciones muy apegadas al canto campesino. Presentar este disco este año es para nosotros muy importante ya que se cumplen 40 años del golpe militar, y del asesinato de Víctor. Es nuestro homenaje al compañero creador y luchador que fue Víctor Jara.


Fuente: Entrevista de Genaro Prieto y Jorge Calvo a Mariela Ferreira Directora del Conjunto Cuncumen, publicada en Cactuscultural.cl 


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